"Voy al bar de la esquina como todas las mañanas olvidando que el gallego no abre los domingos y menos si juega River.
Por costumbre empujo la puerta y ésta, para mi sorpresa, cede y me permite pasar entre sillas patas para arriba, elementos de limpieza abandonados y un montón de vidrios rotos que pudieron ser vasos, muchos vasos. Me detengo, ante tantos vidrios rotos me detengo porque de pronto siento que estoy ingresando en un campo en el se libró una feroz batalla. Veo las botas de un cuerpo tendido y me acerco dejando de lado mi bayoneta y mis prevenciones creyendo que al gallego le alcanzó la tropa de Rosas sedienta de unitarios, pero no, no es él sino un gaucho que pudo haber sido federal o indeciso, cosa que, con toda esa sangre fuera de lugar, ya no tiene importancia.
Bayoneta en ristre, arremeto contra las mesas y contra todo lo que me impide llegar a mi caballo cuidando, eso sí, de no manchar con sangre mis zapatos.
Vuelvo a casa.
La tropa de Rosas arroja al piso los vasos vacíos y se marcha dejando un hombre apuñalado cuyas botas están a metros de la puerta por la cual acabo de salir, para volver a sentarme frente al televisor junto a mi mujercita, siempre atenta a la purenza de la alfombra".
Julio Carabelli (Argentina, 1940)
Wednesday, July 15, 2009
Sunday, July 12, 2009
Historia de un día
"La carne abierta
como un lienzo
dispuesto a pintarse
con las horas.
Palabras con que roturarás el alma
buscando raíces de sueños
como túmulos de arena.
Todo lo que arde y huye
es tuyo
y se irá contigo".
Hector Berenguer (Argentina, 1948)
como un lienzo
dispuesto a pintarse
con las horas.
Palabras con que roturarás el alma
buscando raíces de sueños
como túmulos de arena.
Todo lo que arde y huye
es tuyo
y se irá contigo".
Hector Berenguer (Argentina, 1948)
Thursday, July 09, 2009
Acierto
"Hoy hace el calor
de antaño
el de las dormideras
madrigueras sin madres
calor de ojos abiertos
El abismo de la quebrada
calor de espíritus sin reposo
Hoy hace el calor del frío
tiritando insomnio
transpirando el sopor
de las estructuras
desamparadas
¿ Habrá en el lenguaje
abrigo paterno?
¿Manto
en la memoria del miedo?"
Ana María Cossio (Argentina, 1955)
de antaño
el de las dormideras
madrigueras sin madres
calor de ojos abiertos
El abismo de la quebrada
calor de espíritus sin reposo
Hoy hace el calor del frío
tiritando insomnio
transpirando el sopor
de las estructuras
desamparadas
¿ Habrá en el lenguaje
abrigo paterno?
¿Manto
en la memoria del miedo?"
Ana María Cossio (Argentina, 1955)
Monday, July 06, 2009
Destino (cuento breve)
"Su única ambición era ser druida. Pero los druidas habían vivido antes del Imperio Romano, no tenía lugar en el siglo XX y siempre habían sido hombres. No le parecieron obstáculos importantes. Con algunas joyas heredadas de viejas tías señoritas se fabricó una diminuta hoz de oro de filo brillante, destinada a cortar el muérdago sagrado del bosque. Pero vivía en Buenos Aires y lo más parecido a un bosque eran unos parques domesticados donde la gente corría en todas direcciones sin siquiera detenerse a mirar una rama, una hoja, aunque fuera del cobre trornasolado de una corteza.
Guardó la hoz en una bolsita de gamuza que se colgó del cuello y tomó un tren hacia el Sur. Por la mañana , un desierto verde y amnarillo corría desaforadamente hacia atrás. Fue entonces cuando, por primera vez, escuchó el remoto llamado del bosque. "El robledal", pensó con alegría sintiendo que la señal confirmaba su decisión. Cada vez el llamado se hacía más poderoso y cuando aparecieron las montañas su corazón se elevó, liviano como una nube. Ese tierno ulular era como la voz del tiempo, o de su sangre. Cuando llegó, se abrazó a un árbol y aspiró intensamente el olor verde de su cuerpo. Esos fueron los afables gestos que relataría lo que la vieron por última vez.
Mientras caminaba, internándose, recordó menhires y robles gigantes que nunca había visto. Esa noche, la luna brillaba sobre esta parte del planeta y ella elevaría, por fin, la antigua plegaria de adoración a los árboles, a la tierra, al agua, a los astros elementales. Se habría cumplido su destino".
Sylvia Iparraguirre (Argentina, 1947)
Guardó la hoz en una bolsita de gamuza que se colgó del cuello y tomó un tren hacia el Sur. Por la mañana , un desierto verde y amnarillo corría desaforadamente hacia atrás. Fue entonces cuando, por primera vez, escuchó el remoto llamado del bosque. "El robledal", pensó con alegría sintiendo que la señal confirmaba su decisión. Cada vez el llamado se hacía más poderoso y cuando aparecieron las montañas su corazón se elevó, liviano como una nube. Ese tierno ulular era como la voz del tiempo, o de su sangre. Cuando llegó, se abrazó a un árbol y aspiró intensamente el olor verde de su cuerpo. Esos fueron los afables gestos que relataría lo que la vieron por última vez.
Mientras caminaba, internándose, recordó menhires y robles gigantes que nunca había visto. Esa noche, la luna brillaba sobre esta parte del planeta y ella elevaría, por fin, la antigua plegaria de adoración a los árboles, a la tierra, al agua, a los astros elementales. Se habría cumplido su destino".
Sylvia Iparraguirre (Argentina, 1947)
Friday, July 03, 2009
Epigramas
"¿Por qué me envías, Pola, estas rosas intactas?
Las hubiera preferido deshojadas por tí".
"¿Por qué no te envío, Pontiliano, mis libros?
Para que no me envíes, Pontiliano, los tuyos".
"Dices que eres bella, Bassa, y que eres jóven.
Las dos cosas dicen, Bassa, las que no lo son".
"Recházame, Gala: el amor que no atormenta
aburre: pero, Gala, no me rechaces demasiado".
Marco Valerio Marcial (Poeta latino)
Las hubiera preferido deshojadas por tí".
"¿Por qué no te envío, Pontiliano, mis libros?
Para que no me envíes, Pontiliano, los tuyos".
"Dices que eres bella, Bassa, y que eres jóven.
Las dos cosas dicen, Bassa, las que no lo son".
"Recházame, Gala: el amor que no atormenta
aburre: pero, Gala, no me rechaces demasiado".
Marco Valerio Marcial (Poeta latino)
Tuesday, June 30, 2009
La dicha de vivir
"Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús, conversaba con Felipe, mientras concluía de orar el maestro. - Yo soy el resucitado de Naim - dijo el hombre. - Antes de mi muerte, me regocijaba con el vino, holgaba con las mujeres, festejaba con mis amigos, prodigaba joyas y me recreaba en la música. Hijo único, la fortuna de mi madre viuda era mía tan sólo. Ahora nada de eso puedo, mi vida es un páramo. ¿ A qué debo atribuirlo? - Es que cuando el maestro resucita a alguno, asume todos su pecados - respondió el apóstol -. Es como si volviese a nacer en la pereza del párvulo. - Así lo creía y por eso vengo -
-¿ Qué podrías pedirle, habiéndote devuelto la vida?
- Que me devuelva mis pecados - suspiró el hombre".
Leopoldo Lugones ( Argentina)
-¿ Qué podrías pedirle, habiéndote devuelto la vida?
- Que me devuelva mis pecados - suspiró el hombre".
Leopoldo Lugones ( Argentina)
Saturday, June 27, 2009
Por tus ojos encendidos
"Por tus ojos encendidos
Y lo mal puesto de un broche,
Pensé que estuviste anoche
Jugando a juegos prohibidos.
Te odié por vil y alevosa:
Te odié con odio de muerte:
Naúsea me daba de verte
Tan villana y tan hermosa.
Y por la esquela que vi
Sin saber cómo ni cuando,
Sé que estuviste llorando
Toda la noche por mí".
José Martí (Cuba, 1853-1895)
Y lo mal puesto de un broche,
Pensé que estuviste anoche
Jugando a juegos prohibidos.
Te odié por vil y alevosa:
Te odié con odio de muerte:
Naúsea me daba de verte
Tan villana y tan hermosa.
Y por la esquela que vi
Sin saber cómo ni cuando,
Sé que estuviste llorando
Toda la noche por mí".
José Martí (Cuba, 1853-1895)
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